Antídoto contra el fanatismo

ANTIDOTO FANATISMO

A lo largo de la historia, los grandes enemigos de la Humanidad parecen reencarnarse en cada época, vestidos con distintos ropajes, hablando diferentes lenguas, pero siempre semejantes en sus devastadoras acciones.

Uno de ellos es el fanatismo, especie de enfermedad mental colectiva, que arrastra en torbellinos fatales a grupos humanos y les conduce a las más vergonzosas y criminales acciones. Las páginas más tristes de la Historia son las que recogen los hechos marcados por los fanatismos, en todos los tiempos, en todos los pueblos, pues ninguno se libra de haber padecido esta desgracia en algún momento, como si fuera una nube cargada de negros presagios que va recorriendo los lugares y los tiempos, descargando aquí y allá su tormenta envenenada.

Las obras de los fanáticos son siempre destructoras, apenas si proporcionan felicidad o serenidad, sino todo lo contrario, lo suyo es la coacción, la fuerza, la amenaza, el miedo, la vejación, la muerte.

Los seguidores de esa corriente nefasta pueden reclutarse en ámbitos también variables: pueden encontrarse en grupos políticos, religiosos, pero también aparecen en otros ámbitos, como los profesionales o los académicos. No toleran a nadie que se atreva a pensar de manera diferente, o que tenga otra visión del mundo, otras creencias, otra manera de ver la vida, pues se creen en posesión de la verdad más absoluta y los demás son unos equivocados que no merecen más que la destrucción y el aniquilamiento.

Si miramos, en cambio, a los que han profesado la filosofía a lo largo de la historia, no encontraremos fanáticos entre sus filas, más que en la biografía de alguna excepción que confirma la regla. Por el contrario, las más bellas palabras que engrandecen a la naturaleza humana han sido las que encontraron los filósofos de todos los tiempos, de todas las tendencias. Recordemos el Discurso sobre la dignidad del hombre, de Pico de la Mirándola, o la oración de Voltaire en su Tratado sobre la tolerancia, o las preciosas palabras de Ibn Al Arabi sobre la religión del amor.

Este es un argumento más a favor de la conveniencia de promover la filosofía, verdadero crisol de la libertad de pensamiento y la reflexión.

2 thoughts on “Antídoto contra el fanatismo

  1. Leo con interés el artículo «antídoto contra el fanatismo» adscribiéndome totalmente a su contenido, tal concepto referido a distintas sectas derivadas de una religión específica, agrupan personas de todo orden, incluyendo profesionistas, no quiero alargarme en esta explicación ya que entiendo lo negativo de este proceder en agrupamiento de personas de un matrimonio generalmente que arrastra a sus propios hijos a caer en el «oscurantismo» lado opuesto totalmente a la existencia del Universo infinito y su creación….

  2. La mejor cura contra el fanatismo es la apertura mental, la ampliación, elevación y profundidad de nuestra conciencia, buscando el sentido de la vida. Rehuir de todo fanatismo, mantener flexibilidad en el pensamiento, leer de toda corriente filosófica, espiritual, política, cultural; aprender a escuchar, tener un diálogo abierto y constructivo siempre y tener mucha paciencia y tolerancia con el otro.

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