Antídoto contra el fanatismo

Martes, 7 de mayo de 2013 por M.Dolores

ANTIDOTO FANATISMO

A lo largo de la historia, los grandes enemigos de la Humanidad parecen reencarnarse en cada época, vestidos con distintos ropajes, hablando diferentes lenguas, pero siempre semejantes en sus devastadoras acciones.

Uno de ellos es el fanatismo, especie de enfermedad mental colectiva, que arrastra en torbellinos fatales a grupos humanos y les conduce a las más vergonzosas y criminales acciones. Las páginas más tristes de la Historia son las que recogen los hechos marcados por los fanatismos, en todos los tiempos, en todos los pueblos, pues ninguno se libra de haber padecido esta desgracia en algún momento, como si fuera una nube cargada de negros presagios que va recorriendo los lugares y los tiempos, descargando aquí y allá su tormenta envenenada.

Las obras de los fanáticos son siempre destructoras, apenas si proporcionan felicidad o serenidad, sino todo lo contrario, lo suyo es la coacción, la fuerza, la amenaza, el miedo, la vejación, la muerte.

Los seguidores de esa corriente nefasta pueden reclutarse en ámbitos también variables: pueden encontrarse en grupos políticos, religiosos, pero también aparecen en otros ámbitos, como los profesionales o los académicos. No toleran a nadie que se atreva a pensar de manera diferente, o que tenga otra visión del mundo, otras creencias, otra manera de ver la vida, pues se creen en posesión de la verdad más absoluta y los demás son unos equivocados que no merecen más que la destrucción y el aniquilamiento.

Si miramos, en cambio, a los que han profesado la filosofía a lo largo de la historia, no encontraremos fanáticos entre sus filas, más que en la biografía de alguna excepción que confirma la regla. Por el contrario, las más bellas palabras que engrandecen a la naturaleza humana han sido las que encontraron los filósofos de todos los tiempos, de todas las tendencias. Recordemos el Discurso sobre la dignidad del hombre, de Pico de la Mirándola, o la oración de Voltaire en su Tratado sobre la tolerancia, o las preciosas palabras de Ibn Al Arabi sobre la religión del amor.

Este es un argumento más a favor de la conveniencia de promover la filosofía, verdadero crisol de la libertad de pensamiento y la reflexión.

Hablar mal de los demás

Lunes, 25 de marzo de 2013 por Otros

HABLAR MAL DE LOS DEMAS

Publicado el 25 de septiembre de 2011 en

http://www.filosofiaparalavida.org/2011_09_hablar-mal-de-los-demas.html

por Carlos Chiari

Si por encanto del hechizo de algún mago del Colegio Hogwarts de Magia y Hechicería todos quedáramos mudos al intentar hablar mal de alguien, quizás la mitad del planeta quedaría en silencio, o al menos esa es la impresión que tengo al escuchar la cantidad de conversaciones que giran en torno a criticar a alguien o a quejarse de alguien.

Uno podría excusarse diciendo que todo el mundo lo hace; o que en realidad, la gente de la que uno habla mal merece eso y más.

No estoy de acuerdo. La vida me ha dado dos estupendos ejemplos de personas reales a quienes nunca he escuchado hablar mal de los demás: mi padre y mi maestra de filosofía.

En el caso de mi padre, ni aun en las peores circunstancias –cuando genuinamente se había sentido agraviado por otros– ha caído en este vicio. Supongo que se lo debe a su noble corazón y a mi abuela, a quien tampoco nunca escuché decir siquiera una mala palabra. En el caso de mi maestra, quien también sufrió injusticias terribles y ataques, tampoco le he escuchado sino palabras cargadas de bondad, de belleza, de elegancia y sabiduría… Quizás, además de una buena crianza, se deba a que genuinamente procura vivir las enseñanzas de los grandes sabios.

O sea, sí es posible que uno se abstenga de hablar mal de los demás.

En todas las tradiciones, hablar mal de los demás es visto como un vicio del cual hay que cuidarse: no solo hace un daño terrible a los demás, sino a nosotros mismos, y hace que el mundo sea un peor lugar para vivir.

Un precepto budista dice: “No condenes a ningún hombre en su ausencia; y cuando te veas forzado a censurarlo, hazlo frente a su cara, pero suavemente y con palabras llenas de caridad y compasión. Ya que el corazón humano es como la planta Kusûli, que abre su cáliz al suave rocío de la mañana y lo cierra ante un fuerte aguacero”.

(…)

Quizás, si todos nos esforzamos en practicar el silencio prudente cuando se trate de criticar a los demás, el mundo empiece a ser un mejor lugar para vivir.

Por mi parte, procuraré colocarle conciencia al desarrollo de esta virtud, y si llego a encontrar a algún estudiante de Hogwarts intentaré convencerle de que nos regale a todos este hechizo.

El singular hábito de postergar para el mañana

Jueves, 19 de julio de 2012 por Otros

 

POSTERGAR

(Publicado en El Salvador, el 20 de octubre de 2011, en medio del desastre natural provocado por la tormenta tropical que afectó a cinco países y provocó cientos de miles de damnificados)

http://acropolis.org.sv/blogs/?p=168

 

carpe diem, quam minimum credula postero
Horacio



“Aprovecha el día de hoy y fíate lo menos posible del mañana” es la traducción de esta frase en latín. ¿Cuántas son las cosas que hemos dejado para ser realizadas el día de mañana?, sin duda la ilusión del tiempo es una de las más sutiles al momento de hacer planes. Sin embargo, ya es tiempo de dar la oportunidad a aquellas maravillosas ideas que hemos concebido para que vean la luz. Tal vez el mañana sea la excusa perfecta para buscar la felicidad en un punto lejano de nuestra realidad actual. Nuestra mente, al no ser controlada, suele jugarnos malas pasadas haciéndonos pensar que cuando tengamos aquella cosa que tanto deseamos, el carro que tanto nos gusta, la pareja ideal, el cuerpo más esbelto, una cantidad exorbitante de dinero en nuestra columna de activos seremos felices y ya no habrá preocupación alguna; estos son solo algunos ejemplos. Pero ahora, en estos momentos de tribulación por las calamidades que han sufrido muchos de nuestros hermanos por la inclemencia del tiempo y las incesantes lluvias en la región centroamericana, he visto con mis propios ojos a muchos otros de nuestros hermanos colaborar, servir con generosidad a otros con mayor necesidad. Tal vez lleguen los días en que la humanidad se inmute ante el dolor ajeno, en que los lazos de amistad y sangre se olviden, donde se deje de apreciar el canto del mirlo en las cálidas tardes, cuando las flores ya no evoquen sagradas emociones al ser regaladas con gentileza. Pero esos días no son estos días, mientras la llama del amor aún flamee en los corazones de los seres humanos que, conmovidos por el sufrimiento ajeno, consuelan con su trabajo y ayuda a otros, mientras la humanidad venza la comodidad por auxiliar a sus semejantes y con digna generosidad extienda su mano hermana a otros, habrá esperanza, habrá fraternidad, habrá nobleza de corazón. Mientras se beba del mágico elixir del servicio este nos dará la eterna juventud. Mientras tengamos todo esto podemos ser felices en este momento, en el hoy y en el ahora. Como dirían los sabios orientales: “Se obtiene la propia felicidad buscando hacer felices a otros”.

Por eso amigo lector, el ahora siempre es el tiempo propicio para servir, para ser feliz, para amar. Todo con lo que contamos es el eterno presente, en este milagroso campo es donde sembramos nuestros amados sueños, no aletargues tus objetivos, disponte a batallar que solo contamos con el día de hoy y tú vales mucho, tienes algo importante que dar a este mundo. Pregúntate a ti mismo: ¿qué es lo que realmente te hace feliz?, ¿disfrutar conversando acerca de un buen libro, pasear por las aceras de tu ciudad tomado de la mano de tu pareja, jugar con tu mascota, hacer nuevos amigos y compartir palabras amables con los que ya tienes, divertirte con los niños del parque de tu ciudad jugando a la pelota y después saborear un helado? La felicidad ya está acá, contigo, susurrándote que no te pierdas el instante presente. Solo observemos detenidamente, no vaya a ser que se nos escape por no estar atentos.

A todos mis hermanos que están pasando por tan difíciles momentos, solo puedo decirles que no pierdan la esperanza, les aseguro que hay quienes estamos en camino para ayudarles y hoy estamos trabajando con mucha entrega para hacerles saber que no están solos.

CG

Cuidado: ¡llegan las elecciones!

Viernes, 11 de noviembre de 2011 por Rafa

Otra vez he vuelto a caer; estaba escribiendo algo sobre ciencia en un post titulado “El encantamiento jónico” y… aquí estoy hablando de elecciones. Y, desde luego, de la misma forma que no tengo intenciones de recomendarle a usted qué debe cenar, qué color de camisa usar, qué chaqueta va bien con su peinado o qué tipo de colonia es mejor para la fiesta de mañana, tampoco voy a decirle a quién debe votar. Pero sí que me gustaría contar una historia. Es una historia de aventura, de orgullo, vanidad, engaños, traiciones, elecciones y, cómo no, decepciones.

La noche del lunes, 26 de septiembre de 1960, había 60 millones de personas viendo la televisión, y no era para ver un partido de fútbol, ni de baloncesto, ni una carrera de coches. Se trataba del debate televisado entre Richard Nixon y John F. Kennedy. Nixon tenía todas las de ganar, se sentía confiado, las cosas iban muy bien.

–Tú tranquilo, que la Casa Blanca es tuya –le aseguraban sus asesores.

Nixon sonreía a todos; el sillón del poder, la gloria y la vanidad estaba a su alcance.

El debate contra Kennedy transcurría con normalidad y las cosas parecían ir bien para Nixon. Hasta que, en medio del debate, Nixon se sacó un pañuelo blanco del bolsillo y se secó el sudor de la frente: un gesto inocente y sin importancia. Pero los votantes no lo vieron así: para ellos, ese pañuelo fue el símbolo de la rendición, la derrota y la inseguridad. La consecuencia es que eligieron a Kennedy. Los expertos aseguraron que ese gesto le costó la presidencia, y con ese gesto, también, quedó oficialmente inaugurado el marketing político. Cuentan que, desde entonces, una buena corbata vale más que una buena idea; un buen peinado acompañado de una buena sonrisa es mejor que el sentido común; un traje elegante, más que la honradez. Como consecuencia de eso, los despachos, pasillos y cafeterías de los centros de poder se llenaron de prét-à-porter. Y las consecuencias son, bueno, son las que estamos viendo. Pero ¿por qué?, ¿cómo ha ocurrido esto?

La respuesta es que los políticos utilizan el marketing, y el marketing es una estrategia encaminada a influir sobre el comportamiento de los consumidores o, en este caso, de los votantes. Según Gerald Zaltman, catedrático de Marketing en la Harvard Business School, “los humanos pensamos en imágenes, no en palabras”. En su libro “Cómo piensan los consumidores”, sostiene que el 95% de los pensamientos, incluidas las decisiones de compra (o de cualquier elección) tienen lugar en el inconsciente; no son decisiones racionales. En definitiva, según Zaltman: el consumidor-votante es un ser con una memoria frágil y más emocional que racional.

Puede ser que Gerald Zaltman, como muchos otros expertos en este campo, con estos descubrimientos se sientan en la vanguardia de la psicología moderna, escriban más libros, den más conferencias y reciban premios y más premios. Pero eso es porque no han leído a Homero. Allí, en La Odisea, un texto del siglo VIII a.C., hay un pequeño capítulo titulado “El canto de las sirenas”, en el que Ulises es advertido de los peligros de que sean las emociones las que tomen el mando en vez de la razón. Dice así:

Las sirenas tienen cuerpo de pájaro y cabeza de mujer. Viven en una isla rodeada de cadáveres y esqueletos de barcos. ¿Por qué? Fácil, su canto es tan extraordinario que el que lo escucha sólo desea alcanzarlas y, claro, se estrella con barco y todo contra las rocas de la isla. Y si alguno sobrevive, ya se encargan ellas de matarlo.

Ulises ya está prevenido. Hace que sus compañeros se tapen los oídos con cera. Él les pide que le aten al palo mayor y que no le suelten por más que suplique.

Ulises es demasiado curioso. Necesita saberlo todo, conocerlo todo y no le importa poner en peligro su vida.

Ulises escucha el canto de las sirenas. Le hablan de sus alabanzas, de sus aventuras, y él hubiese querido arrojarse al mar para llegar hasta ellas.

Ulises sabe que el canto de las sirenas representa el poder de las emociones sobre la razón. Y del peligro, para todo aquel que caiga bajo el hechizo de las sirenas, de las emociones, de estrellar el navío contra los arrecifes, de hundirlo y de naufragar. Bueno, un barco, un pequeño negocio, un gran banco, una familia, un ayuntamiento o un país entero. Así que, queridos lectores, si quieren llegar a Ítaca, o sea, si quieren elegir bien, sea lo que sea, tápense los oídos con cera y átense con firmes al mástil de la razón.

Cambiando la hora… para cambiar el mundo

Viernes, 4 de noviembre de 2011 por Tachen


Hace pocos días en algunas zonas de la Tierra hemos cambiado la hora, con el objeto de conseguir un ahorro energético. Bueno, en realidad ahora, en el hemisferio Norte, en el que nos acercamos al Invierno, lo que hemos hecho ha sido ajustarnos un poco más a la hora solar, pues en Primavera habíamos creado un desajuste de una hora.

Como un síntoma de estos tiempos, en Internet sólo encontraremos críticas al cambio de hora. También en las conversaciones con familia, amigos o compañeros de trabajo todo el mundo critica este cambio pues “ahora anochece mucho antes”. No se dan cuenta de que en realidad era antes cuando estábamos desajustados. Es más, en el caso de España el desajuste es mayor, pues siempre tenemos una hora menos de lo que nos correspondería por el meridiano en el que estamos.

Es curiosa la diferente actitud de la gente ante el tiempo. En mi caso, el cambio de hora me llena de alegría en Primavera, porque empezamos a disfrutar de unas tardes más largas y de mayor duración de los días (por la aproximación del solsticio). Pero también me gusta el cambio de hora que hemos tenido el fin de semana pasado. El día anterior, dándome cuenta de que el día duraría una hora más, me preguntaba la de cosas que podría hacer en esa hora. Ya sé que la mayoría de la gente suele decir “¡voy a dormir una hora más! Pero también podemos pensar la de cosas que se podrían hacer en esa hora por el bien de la Humanidad.

Recordaba la anécdota que leí del recientemente desaparecido Steve Jobs, cuando estaba con otro ingeniero creando el ordenador Macintosh. Jobs se quejó de que el sistema operativo tardaba en arrancar. Los cálculos que leí no me parecieron realistas y a mi entender contenían varios errores, pero voy a rehacer ese cálculo con datos actuales. Si cada día encienden un ordenador mil millones de personas y éste tarda 1 segundo de más en arrancar, al cabo del año, el total asciende a una pérdida de algo más de 100 millones de horas. Si una persona alcanza por término medio 70 años de vida, o 600 mil horas, el ahorro de un segundo equivale a la vida de 165 personas. La queja de Jobs al programador fue “si con ello pudieras salvar la vida de al menos una persona, ¿no encontrarías la forma de acortar el arranque unos segundos?”.

Efectivamente, si cada uno de nosotros aprovecháramos para hacer el bien un segundo más al día, una hora más al año o toda una vida nuestro mundo sería mucho mejor. Y si además ahorramos energía, disfrutamos de más luz o de una hora más de la noche, además de más buenos, seríamos más felices.

Los indignados que mejoraron el mundo

Martes, 28 de junio de 2011 por Melinda

¡Cuántas cosas ha movido la indignación en la Humanidad!

A Gandhi lo encarcelaron por alborotador, indignado en un país donde política era sinónimo de corrupción.

Luther King se indignó porque el color de su piel servía como disculpa para que le negaran su condición humana y se enfrentó a todo el sistema (que se dice pronto). Decía que el valor de un hombre no se mide por su cuenta bancaria ni por el tamaño de su coche, sino por su compromiso con la justicia, y movió con su ejemplo a millones de personas, incluso después de muerto.

Nelson Mandela se pasó 27 años de su vida en una celda y, como él mismo diría más tarde, nunca pudo oír en ese tiempo la risa de un niño. Su indignación le llevó a ser presidente de un país en el que se borró pacíficamente la línea de odio que había separado a blancos y negros. Y lo consiguió con su ejemplo.

Motivos de indignación hoy no faltan. A mí me indigna la pobreza de los niños que nacieron en el lugar equivocado, o que haya villanos “de guante blanco”; por lo menos antes sabías contra quién tenías que dirigir tus iras. Me indigna que las generaciones del mañana se encuentren un planeta hecho una porquería, enfermo y que les enferma de pura contaminación.

Todos los verdaderos filósofos fueron siempre unos indignados que canalizaron su sed de justicia hacia una vida llena de valores, que supieron transmitir para beneficio de todos.

Yo también quiero un mundo mejor. Y para eso hace falta un ser humano mejor. ¿Faltan buenos ejemplos en esta sociedad? Yo creo que no. También les hay. Es cuestión de seguir su ejemplo.

Yo también estoy harto

Sábado, 21 de mayo de 2011 por Tachen

Voluntarios de Nueva Acrópolis participaron en la Campaña de donación de víveres para de los damnificados de la ola invernal en Colombia en colaboración con la Cruz Roja.En este blog no solemos expresar ninguna opinión “oficial” de Nueva Acrópolis. Lo creamos para expresar opiniones personales, puntos de vista, inquietudes y la forma de ser y de vivir de gente normal y corriente que además son filósofos idealistas. En este blog escribe gente de variada procedencia, de ciudades distintas, de distintos niveles de educación. Hemos tenido personas que han dejado de escribir y otras que se han incorporado. Lo que siempre digo a los que aquí escriben es que traten de mostrar una visión personal. Porque Nueva Acrópolis no es un bloque monolítico y cerrado, sino que está formado por personas, por individuos, miles de ellos, cada uno con su forma de ser y la mayoría con un objetivo común, para tratar de obtener una formación ética y filosófica que haga que este mundo sea mejor.

Sin embargo, Nueva Acrópolis recibe muchas críticas de personas basadas en sus prejuicios acerca de lo que creen que es esta Institución, normalmente sin conocerla, y hablando de oídas. Y por supuesto, sin tener en cuenta a las personas que la forman. Porque somos tan libres como cualquier otro ciudadano y también queremos que se escuche nuestra voz, no que se calle basándose en prejuicios.

Cómo atrapar la Luna, y otros cuentos. Cuenta cuentos ofrecido en el centro de NA en Barcelona, España.Cierto es que en el mundo actual nadie está libre de críticas y que normalmente recibimos numerosos apoyos por la labor que estamos haciendo. Pero en algunos medios de Internet es cansino el cliché que se aplica habitualmente a nuestra Asociación. Es un prejuicio que proviene de críticas de finales de los años setenta y que desde entonces no nos abandona. Se acusa a Nueva Acrópolis de una ideología política que es contraria a sus principios fundacionales y de formar un grupo sectario (una “sekta” que escribía nuestro más reciente ofensor) que también es contrario a nuestro principio de formar un núcleo de personas sin distinciones (sociales, económicas, culturales, sexuales, religiosas, raciales, etc.).

Pues sí, estoy harto porque muchas de las propuestas que queremos hacer por mejorar nuestra sociedad se ven frustradas por esas críticas. ¿Que un músico es invitado a dar un concierto esta semana en un local de Nueva Acrópolis? Se hace una campaña en un foro internauta criticándole por su colaboración con la “sekta” y señalándole con teléfono y email para que los “indignados” le acosen hasta que cambia de parecer. ¿Que en Twitter recordamos la importancia de la mejora ética del individuo para mejorar la sociedad? Pues otra persona critica no la validez de la propuesta sino la procedencia de la misma. ¿Que un adolescente tiene que preparar para la clase de ética un powerpoint sobre sectas? Pues allá que aparece una foto de un grupo nazi que no tiene la más mínima relación con Nueva Acrópolis, para ilustrar textos sobre NA. ¿Que nuevos estudiantes se anotan en alguno de los cursos que promueve Nueva Acrópolis? Pues cuando buscan en Google más información sobre NA, enseguida aparece el calificativo “secta”, lo que les hace dudar de lo que pueden ver y comprobar de primera mano en la sede a la que acuden a sus clases.

Jornada de Acción social en los distritos de Illapata y Pumaorcco realizada por los voluntarios de la sede de Cusco.Recibimos continuamente trabas para cualquier acción que queremos emprender. Trabajamos en el 99% de los casos sin subvención alguna porque ninguna administración ni empresa se atreve, ante este acoso de críticas por Internet, a concedernos nada, no vaya a ser que se utilice políticamente contra ellos. Nos critica la Iglesia, por prejuicios sectarios. Y nos critican los ateos por lo mismo. Nos critican los partidos de extrema izquierda por prejuicios políticos. Y nos critica la extrema derecha por lo mismo.

Por eso estoy harto. Que sepáis todos los que nos criticáis sin conocer, los que os limitáis a repetir lo que otros dicen sin formar vuestra propia opinión, que todas esas críticas afectan a muchas personas que como yo trabajamos de forma desinteresada, sin recibir ninguna compensación económica por conseguir un mundo más justo, un mundo más bueno, un mundo más bello. Pensadlo la próxima vez que digáis “¿Nueva Acrópolis? Ah, sí, esa secta”, porque estáis destruyendo las ilusiones de muchas personas que lo que queremos es dejar este mundo mejor de como lo encontramos.

Tiempo de elecciones

Jueves, 12 de mayo de 2011 por Melinda

Estamos en tiempo de votaciones y me viene a la memoria algo que me llamó la atención al ver el documental “Fábrica de famosos”, de Chris Atkins. Está relacionado con nuestro sistema político y, visto con los ojos de un antiguo griego –ya que a Grecia se le considera la cuna de la democracia–, resultaría peculiar; y es que, en nuestra concepción moderna, cualquiera puede regir los destinos económicos, sociales y culturales de un país. Literalmente.

No hace tanto, vimos en las pantallas de televisión cómo se proponía la posibilidad de que una “princesa del pueblo” se presentara a las elecciones, y fuimos testigos de un espectáculo-sondeo para ver qué respaldo popular tendría. La protagonista en concreto no era economista, socióloga o ingeniera, sino que, más bien, tenía la formación mínima que se exige obligatoriamente a cualquier ciudadano.

Lo que me resulta curioso es que, efectivamente, en muchos sistemas democráticos occidentales se puede dar el caso de que cualquiera conduzca y represente los destinos de millones de personas, independientemente de que sepa o no conducir el suyo propio.

Esto ya ocurrió en Lituania en 2008. Aparte de la valoración moral o personal que se haga de los personajes en cuestión, es de general aceptación que se trata de productos mediáticos, que es la forma de catalogar a aquellos personajes prefabricados que se meten en el salón de estar de nuestras casas a todas horas insistentemente (salvo que apaguemos el televisor, que es una medida muy saludable, aunque difícil para los teleadictos), sin otro mérito que contar sus “cosas” sin ninguna vergüenza, ni recato, ni pudor, ni medida, ni elegancia, ni…

A lo que iba. Que en Lituania ya pasó esto. Como si de un mito de la caverna a la manera de Platón se tratara, allí se congregaron algunos de los más populares personajes de la televisión para formar un partido propio, y jugaron a distribuirse cargos y funciones para ver quién sacaba mejor provecho del invento. Con ello, consiguieron varios escaños de diputados y algunos cargos importantes. Mientras fueron artistas o participantes de reality shows se les criticó o se les admiró por su desparpajo ante las cámaras. Llegados a la función pública, su apariencia se transformó en la de respetables ciudadanos con ropas caras y choferes a su servicio. Pero, la transformación de la apariencia, ¿les capacitó para desempeñar sus nuevas funciones?

Los propios protagonistas nos dan pistas. El presidente del Parlamento lituano dice divertido: “Cuando era presentador de televisión, aparecía dos veces por semana en un solo canal de televisión. Ahora salgo en televisión cinco veces al día todos los días y en todos los canales”. El presidente de la Comisión de Energía Nuclear de Lituania trabajó dieciocho años en televisión y cuenta: “Introduzca mi nombre en youtube y verá que soy más popular que Madonna en este país”. El presidente del Parlamento lituano agrega: “Si no puedes ser el mejor, sé el peor, pero no seas mediocre. Dicen que yo era el mejor presentador de televisión de Lituania. Ahora dicen que soy el peor político”.

Así que me pregunto lo que se preguntaba Platón: ¿confiarías tu salud a un mecánico en lugar de un médico?

Ah… los amos de la caverna deben de estar divirtiéndose.

En el momento preciso

Lunes, 4 de abril de 2011 por M.Dolores

El tiempo no siempre es un recuento de acontecimientos más o menos previsibles, en progresión lineal, sino que a veces acelera su ritmo y se deja interrumpir por lo inesperado, lo que se encontraba fuera de los pronósticos más certeros. La consecuencia es siempre el cambio y sus protagonistas suelen ser aquellos que estaban en el lugar y en el momento oportuno, como fruto de una actitud, abierta a las posibilidades, más ligera y libre que la de los que se aferran a la tarea de tenerlo todo controlado.

Tal es la lección de la historia, que deberíamos leer más a menudo. Quizá la mayor de las singularidades que marcan a los personajes que salen a la escena del mundo, para escribir páginas en esa historia, es que supieron estar ahí cuando era el momento y se abrieron paso en medio de los sucesos, guiados por ese particular olfato para percibirlo.

Ya sé que todo esto desafía las leyes de la racionalidad, pero es que en la vida de los seres humanos no todo puede ser filtrado y enfriado por los razonamientos, porque también existen las emociones y las intuiciones, por no hablar de ese extenso territorio interior donde manejamos los símbolos y nos preguntamos por el sentido que tienen las cosas. Ahora es el momento de soltar el lastre que se nos había pegado, oscureciendo nuestra capacidad para los compromisos en el refugio de la desilusión y el escepticismo.

Si nos desentendemos de lo que ocurra en la vida social, con el pretexto de sentirnos defraudados, otros tomarán las decisiones por nosotros, y lo que es peor, pretenderán interpretar el mundo sólo a su manera, dictada por sus intereses.

Entre los matices de lo que hemos vivido estas últimas semanas sobresale una nueva capacidad para salir de la indiferencia y volver a comprometerse con las ideas y las personas. Ha sido una buena lección de vitalidad, que va a servir probablemente para renovar muchas cosas, en armonía con los mensajes de esta primavera.

Carta al gobernador de Libia

Martes, 1 de marzo de 2011 por Tachen

Aunque en ocasiones he publicado letras de canciones con contenido filosófico, permitidme hoy esta “boutade” y que lo publique “contracorriente”.

Se trata de una canción con un título tan actual que espero que perdonéis la intromisión filosófica, pero si este blog trata acerca de las reflexiones cotidianas de un filósofo, entenderéis que la actualidad es lo que prima. El título es “Carta al gobernador de Libia” y fue escrita por Giuni Russo y Franco Battiato en 1981. En 1989 la volvió a grabar Battiato añadiendo una cita relativa a Rodolfo Graziani, famoso general italiano que, entre otras acciones, se distinguió por la conquista de Libia entre 1921 y 1931. La letra, como muchas de las escritas por Battiato es algo rebuscada y quizás estrambótica. Creo entender que es una canción contraria a la guerra de Libia, la que en su momento emprendió Italia contra la revuelta de Omar Al Mukhtar. Entiendo que también lo es contra la guerra del actual “gobernador” de Libia que es capaz de bombardear a su propio pueblo que nunca lo eligió. De hecho, parece tan actual, la venta de armas por parte de gobiernos occidentales, las reinas, la lujuria, el ejército de Amazonas que acompañan al dictador, el desplazamiento de la guerra de Bengasi a Trípoli, etc.

Presso una casa antica e bella
Piena di foto di regine e di bandiere
Aspettavamo il console italiano
La fine dell’estate fu veloce
Nuvole nere in cielo e qualche foglia in terra
Carico di lussuria si presentò l’autunno di Bengasi.
Lo sai che è desiderio della mano l’impulso di toccarla
Ho scritto già una lettera al governatore della Libia
I trafficanti d’armi occidentali
Passano coi ministri a fianco alle frontiere
Andate a far la guerra a Tripoli
Nel cielo vanno i cori dei soldati
Contro Al Mukhtar e Lawrence d’Arabia
Con canti popolari da osteria
Lo sai che quell’idiota di Graziani farà una brutta fine.
Ho scritto già una lettera al governatore della Libia
En una casa antigua y bella
llena de fotos de reinas y banderas
esperábamos al cónsul italiano.
El final del verano fue rápido.
Nubes negras en el cielo y algunas hojas en la tierra.
Cargado de lujuria se presentó el otoño en Bengasi.
Sabes que es deseo de la mano el impulso de tocarla.
Ya le he escrito una carta al Gobernador de Libia.
Los traficantes de armas occidentales
con los ministros pasan las fronteras.
Id a hacer la guerra en Trípoli.
Por el cielo van los coros de soldados
contra Al Mukhtar y Lawrence de Arabia
con canciones populares de las tabernas.
Sabes que el idiota de Graziani seguro que acabará mal.
Ya le he escrito una carta al Gobernador de Libia.

En Internet no he encontrado ningún vídeo de una grabación en directo. Es una pena. Pero espero que disfrutéis de esta bella canción que tengo como sintonía de mi móvil desde el año pasado.

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