1. Sin entrar a analizar lo que es el bien y el mal, resulta claro que el hecho de devolver bien por mal (si es honesto) es una respuesta tan extraordinaria como su recíproco, es decir, devolver mal por bién. Lo propio de la conducta humana es devolver mal por mal y bien por bien (aunque se recurra a la justicia), y esto se da quizás porque el primer instinto netamente hunano sea la restauración del equilibrio.

  2. En realidad creo que el hablar de responder con justicia al mal es una forma de decir que debemos responder con el bien (pues la justicia es un bien), pero esta respuesta matiza el que no debemos de entender por responder ante el mal con una suerte de bondad mal entendida que se identifica con poner la otra mejilla. En mi opinión siempre debemos actuar buscando el bien, es decir favoreciendo lo mejor del ser humano. Devolver mal por mal es sumar caos al caos y esto nunca restituye ningún equilibrio. En cualquier caso para hablar del mal y el bien antes necesitamos establecer en nosotros un sentido de la existencia,un eje de la balanza, o en términos del pensamiento chino, no se puede hablar de equilibrio entre el Yin y el Yang sin haber reconocido el Tao.

  3. Muy buena reflexión. Lo del equilibrio es interesante aunque difícil. Estoy de acuerdo en que poner mal donde hay mal no aporta nada positivo. Dar bien si recibes mal puede producir satisfacción o frustración. Pienso que todo depende de cuantas veces lo hagas y sobre todo si es siempre con la misma persona, en ese caso puede ser abuso y nuevamente desequilibrio y eso ni es humano, ni es recomendable.

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