El dolor convertido en belleza

Este cuadro se llama ¿Qué haremos sin ellos?, y lo ha pintado el jerezano Juan Lucena durante esta pandemia universal que nos ha obligado a todos a modificar nuestro ritmo de vida y, de rebote, a plantearnos qué es importante para nosotros, nuestros principios de vida, nuestros valores morales, nuestras prioridades a la hora de actuar en la vida cotidiana. ¿Quién no se ha estremecido alguna vez con la música de alguna obra nacida en un momento de tristeza o de conflicto del compositor? Asimismo, son muchos los poemas que plasman el dolor del poeta conmoviendo a quien lo lee […]

¿Qué es la inteligencia?

    La inteligencia no es oro, ni plata, ni gloria, ni riqueza, ni salud, ni fuerza, ni belleza. ¿Qué es entonces?: aquello que es capaz de hacer un buen uso de esas cosas, y aquello por lo que cada una de esas cosas es agradable, magnífica y provechosa. Sin ella son inútiles, infructíferas y perjudiciales (Plutarco, Moralia).

¡QUE VIENEN LAS FAKE NEWS!

«Ten cuidado, que estos chicos tan majos no son lo que parecen». Quién nos iba a decir que la facilidad de Pinocho para modificar la realidad iba a ser convertida en arte… O más bien, en malas artes… Si hoy existieran narices como la suya, Quevedo disfrutaría de lo lindo (ya sabes, el de «Érase un hombre a una nariz pegado…»). Las fake news parecen modernas, pero el concepto se inventó hace mucho (algunos ejércitos antiguos difundían de vez en cuando alguna trola para despistar al enemigo); lo que pasa es que Internet y las nuevas tecnologías lo han sofisticado […]

Mañana lo haré

¡Qué contento estabas la semana pasada! Tu nuevo trabajo –aunque digo «nuevo», ya llevabas dos años allí– te había ocupado hasta entonces mucho tiempo. Yo te lo había echado en cara a menudo, pero no es que me hubieras hecho mucho caso. Recuerdo cómo, desde que éramos unos niños, fuimos uña y carne. Los adultos se asombraban de que sintonizáramos tanto y desconociéramos las disputas propias de la infancia. Sí, se puede decir que fuimos amigos desde la cuna. Cuando superamos la edad de compartir juegos, empezamos a compartir sueños. Qué idealistas éramos los dos. Cuántas metas por conquistar, cuántos […]