Espiritualidad es cierto estado de conciencia. Es un estado de gracia que uno obtiene dentro de su propio corazón, y que debemos encontrar por nosotros mismos.
Todas las virtudes son realmente formas de perfección que representan la germinación de una semilla divina que contiene en sí todo lo que es puro, maravilloso y sublime en el hombre.
Si quieres construir un barco, no empieces por buscar maderas, cortar tablas o distribuir el trabajo. Evoca primero en los hombres y mujeres el anhelo del mar libre y ancho.