La canción del blog de hoy fue compuesta en 1982 por Larry Henley and Jeff Silbar, pero no saltó a la fama hasta que Bette Midler la cantó en una película que también ella protagonizaba. La película se llamó en España «Eternamente amigas», título que nada tiene que ver con el original, «Beaches», pero que en esta ocasión creo que es más acertado. En la película, una amiga muere tras una enfermedad, después de que la otra se diera cuenta de que siempre fue su valiosísima e imperceptible ayuda en la sombra. Quizá por esto sea la canción más tocada en los funerales en Inglaterra, para los más curiosos, por delante de «My Heart Will Go On» de Titanic.
Es una hermosísima canción, que evoca la verdadera amistad, una amistad que no consiste, como puede parecer en una primera lectura de la letra, en un sacrificio para dejar al otro que vuele solo, sino que se trata de ir a su lado, «un paso por detrás», pero acompañándole en su camino hacia arriba.
The wind beneath my wings
It must have been cold there in my shadow,
to never have sunlight on your face.
You were content to let me shine, that’s your way,
you always walked a step behind.
So I was the one with all the glory,
while you were the one with all the strength.
A beautiful face without a name — for so long,
a beautiful smile to hide the pain.









