Para empezar, el título de esta canción de Serrat es ya una declaración de intenciones. Sé que en algunos sitios mencionan esta canción simplemente como «canción infantil»…, pero creo que el subtítulo es mucho más evocador. Porque, efectivamente, Joan Manuel escribió esta canción en 1974 «para despertar a una paloma morena de tres primaveras que se llama Ágata y es hija de mi amigo Mariano».
Pero no es (solo) una canción infantil. Es una hermosísima canción acerca del ánimo con que cada día nos hemos de levantar y ponernos a la tarea de construir el mundo, de pintar los colores que nos parecen obvios, de recrear el universo.
Es un canto para empezar todos los días como si fueran el primero de nuestra vida, y quién sabe, también el último, pero eso no importa si vivimos siempre intensamente nuestra propia vida, no la de los demás, no dejando que otros la vivan por nosotros. Pero sin pausa, tirando «p’alante» que empujan atrás.
A continuación la letra:
Para despertar a una paloma morena de tres primaveras













En 1684 tres miembros de la Royal Society, el astrónomo Edmund Halley, Christopher Wren, arquitecto de la catedral de de Londres, y el físico Robert Hooke, mantenían en Londres una animada discusión que acabó en una apuesta: ¿qué tipo de trayectoria describen los planetas alrededor del Sol? Wren ofreció 40 chelines a quien aportara la solución.